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El momento de la verdad.
En tan sólo un instante, una persona se ve interesada por un producto del anaquel.
Efectivamente puede ser ¡amor a primera vista! Pero ese amor sólo nace
en el ambiente adecuado. Sin duda el empaque es el elemento más importante
del producto. En él se guarda y se representa un conjunto de valores importantísimos
tanto para quien compra el producto, como para quien lo entrega.
Entre 5 y 7 segundos, una persona decide la compra de un producto que le llama la atención en el anaquel.
Lograr definir los valores, intereses y expectativas de ambos lados, es sin duda
la tarea más importante para poder integrarlos y comunicarlos en el producto
y su imagen.
Ayudarnos o hacernos de la información adecuada, como pueden ser los análisis
tipo FODA (fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas), estudios de
mercado, pruebas de concepto, análisis de tendencias, así como la generación o
implantación de estándares y lineamientos que fortalezcan y den valor al conjunto
de puntos de contacto que tienen las personas con los productos, son en
definitiva, esfuerzos necesarios para obtener resultados.
Es la única manera de ser coherentes y congruentes entre lo que ofrecemos y
la experiencia de vida que entregamos y logramos.
En ocasiones, se piensa que el solo hecho de tener un muy buen producto, de
buenas características, es suficiente para lograr el éxito. ¿Pero que pasa si no se
ve el producto, si por su apariencia parece de mala calidad, de bajo desempeño
o al revés, que por su precio tan alto, su apariencia no le corresponde. Las personas
definitivamente toman sus decisiones con todas estas sensaciones de por
medio. La imagen e identidad, el empaque, hacen el diálogo.
Pocas inversiones como las que se hacen en imagen, disminuyen el riesgo y promueven
el mayor retorno.
Nuestras propuestas y ejecuciones se suman al buen esfuerzo que ya realizan
las empresas através de sus áreas de mercadotecnia, trademarketing, ventas,
distribución y fabricación, entre otras. Nos concentramos en renovar, dar cauce
o claridad a la comunicación, evaluar, delimitar y facilitar los esfuerzos que actualmente
en ella se hacen, entregando los beneficios que sólo el diseño puede
generar.
¡Más vale vender en el anaquel, que morir
en el almacén! |